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Cuchillo Japones SUJIHIKI o SUJIBIKI

¿Necesitas un cuchillo fileteador definitivo? Puede que pasarte a los cuchillos japoneses sea la solución pues en esta cultura la cocina es todo un rito y sus útiles son, sin duda, los mejores. Los cuchillos japoneses Sujihiki o Sujibiki son el equivalente a nuestros fileteadores y, sin que nadie lo pueda negar, son una herramienta espléndida para la cocina.

¿Qué significa Sujihiki?

Sujihiki o sujibiki es el concepto nipón usado para hablar de filos capaces de cortar materia fibrosa. En el caso del nombre del cuchillo, la traducción es “cortador de músculos”.

Características físicas de los cuchillos japoneses Sujihiki

En cuanto a sus características físicas, podemos destacar lo siguiente:

  • Son piezas de corte de gran longitud, de las más largas, de hecho.
  • Hoja:
    • Se fabrica con muchísimas capas de acero, mayoritariamente con polvo de micro carburo, en acero Damasco
    • Al ser un cuchillo occidentalizado, vemos que su filo es simétrico en ambos lados.
    • Aun así, la cuchilla tienen ángulos agudos de estilo japonés que hacen que el corte sea más eficaz.
    • Estas son muy largas, de 21 cm en adelante.
  • Mango:
    • Suele ser la mitad de largo que la hoja.
    • Los materiales más utilizados son la madera negra de fresno, de abedul, de Mikarta, de Pakka…
    • Su altura es variable, no siendo requisito indispensable que sea demasiado delgado como en otros tipos de cuchillo japonés.
  • Son útiles realmente equilibrados, no demasiado ligeros.
  • Cabe mencionar, también, que son similares a los Yanagiba, con la diferenciación más evidente de ser de doble filo y, por supuesto, por tener funciones diferentes.

¿Para qué sirve el cuchillo Sujihiki?

Tal y como nos viene indicando su nombre, en efecto, estos útiles se utilizan para cortar la carne, cruda o cocida, siendo bastante específicos. Además, no sólo fileteamos con ellos, son los escogidos para hacer cortes estéticos, es decir, para tratar las carnes dándoles cortes pensados para montar platos bellos, siendo, por ende, la pulcritud y la precisión dos imprescindibles.

Podríamos decir que son el equivalente a nuestro cuchillo fileteador. De hecho, si atendemos a su forma, vemos que nos es bastante familiar.